Lo bueno: Viene en la caja más chica de las ediciones 1/48 (es tan grande que tiene que entrar en diagonal). Pero está llena de cosas: 2 misiles anti buque, 4 porta micro-misiles , 2 propulsores, el arma con 2 cargadores y, lo mejor, el display stand (el mismo de la edición original del YF-21, sólo que esta vez es de color negro). No hay espacio libre. No te venden aire... Por lo menos con ésta. Muchísimos detalles (el cordón del eyector, el HUD, el sistema VTOL dentro del fuselaje).
La transformación es compleja sin ser frustrante. Y cuando recién sale de la caja, las articulaciones son lo suficientemente duras como para pararla en una pierna (aunque es de esperar que de aflojen un poco).La figura es una representación fiel al modelo de la serie (puede posarse en modo GERWALK apuntando el arma por encima de la cabina y usando la cabeza telescópica como lo hace D. D. Ivanov). Tal vez las alas parezcan chicas en modo Battroid, pero es imposible hacerlas iguales a como se ven en el primer capítulo de Macross Zero.
La inclusión de imanes para sostener partes es una muy buena opción para no romper con la línea estética del modelo.
Lo malo:
La línea de valkyries transformables en 1/60 (sin incluir las V 1.0) y 1/48 de Yamato no son juguetes. Son modelos pre-ensamblados. Y como tales son frágiles.
El SV-51 es, a mi criterio, el modelo más frágil de todos. Siendo tan grande, es muy liviano.
Tiene el menor contenido de metal de todas las nievas líneas "Perfect Transformation".
Después de algunas transformaciones todo empieza a aflojarse. El modo GERWALK se convierte en muy inestable, los estabilizadores verticales (que en modo Battroid quedan como escudos en los brazos) giran por acción de la gravedad y las caderas no son muy seguras. Tal vez sea por eso que Yamato incluyó el Display Stand (que, lamentablemente, sólo puede ser usado con éste modelo y el YF-21).
Una de las cosas que mas rabia me dio es el hecho de que el perno que sostiene las alas en su lugar en modo Fighter no entraba porque tenia un exceso de material. Así que tuve que limar una parte, con mucho cuidado. Uno creeería que algo así es muy raro en un modelo de más de U$S 200... Pero Yamato aún tenía sorpresas para mi...
Una última queja es la plancha de calcas: muy chica. Muy pocas calcas para un avión tan grande.
Se que a muchos coleccionistas no les gusta aplicar las calcas. Pero en este modelo son necesarias. No tiene casi nada de tampo-printing, en concordancia con todas las valkyries que no son VF-1.
Conclusión:
A pesar de todas las quejas que tengo, me parece una de las mejores ofertas del universo Macross.
En relación con los otros productos de Yamato ésta es la más barata de todas las valkyries (en relación con su tamaño y accesorios, claro está), la más fiel al diseño original y la más grande de todas.
Una buena opción para quellos que disfrutaroin de Macross Zero, pero no creo que sea para todos.
Los VF-1 parece haber acaparado el mercado (tal vez sea por su valor sentimental). Tanto es así que la línea Hi-Metal de Bandai, por lanzar 6 variantes del VF-1, aún no lanzó los diseños de Macross Plus, a los que les seguiría, aparentemente, los de Macross Zero.
Así que si alguien quiere una versión transformable del SV-51, ésta es la única opción en el mercado.



No hay comentarios:
Publicar un comentario